Abordé el ascensor con mi Infanta en brazos como cada mañana. Acto seguido una mujer de algunos 30 años se sonríe conmigo como quien busca conversación. Le sonrio de vuelta, lo que ella entendió que era su pasaporte para comenzar su interrogatorio. Cual espia de Interpol comienza su cuestionario: “¿Que tiempo tiene tu niña?” Amigablemente le respondo: “8 meses.” “¡Que linda!” me contesta. Inmediatamente llega la segunda pregunta: ¿Fuistes parto natural o cesárea? I nervously double blink in amazement! ¿Que clase de pregunta es esa de parte de un total desconocido? Francamente le contesto: “Cesárea.” Alarmada, furiosa y hasta un poca airada me responde: ¡Bah, nena tu no sabes lo que es parir! Triple blink de mi parte! De ahí en adelante comenzó su monologo sobre como las mujeres de ahora no quieren pasar trabajo y piden la cesárea para no sentir dolor y como esas madres son unas irresponsables y como si no pasan trabajo en lo mas elemental que es el momento de parto van a criar responsablemente a sus niños…. and so on, etcetera. Honestamente, me sentí hostigada en ese cajón 4 por 8 que parecía no detenerse en ningun piso o que las puertas se abrieran magicamente y me pudiera liberar de semejante persecución. ¡Saquenmen de aquí! ¡Pensaba! ¡Donde esta el Cuerpo de Bomberos cuando mas lo necesitas! We finally arrived at the lobby and the elevator speech from down under stopped. Recojí mis motetes, me acomode la Infanta y le desee un buen dia. On my way to the car I felt a bit teary eyed pero respire profundo y me autoconsole repitiendome varias veces: “¡No vas a dejar que Mrs. Goody Two Shoes te haga llorar! Get your act together and don’t ruin your makeup!
A raiz de este episodio de hostigamiento verbal recurro a mi rincón de expresión virtual para responderle con la integridad y respeto que me caracterizan a la Mommy Bully. ¡Comencemos con lo basico! Señora, yo no escogí que se me practicara una cesárea. God knows como visualize mi parto natural todas las noches como parte de mi ritual antes de dormir a partir de la semana 28. Tomamos las clases de parto humanizado y praticamos las respiraciones, masajes y posiciones todos los dias. La Infanta estuvo en posición desde la semana 26, borre cuello uterino en la semana 32 y todo apuntaba a un parto digno de un TLC: A Baby Story. Como todo en la vida: los mortales proponen y Dios dispone. Una madrugada ya entrada en mi semana 39 rompi fuente en mi casa. Inmediatamente me convertí en estadistica, soy parte del selecto 10% de mujeres que rompen fuente espontaneamente. Y mantuve mi cordura y paz. Con mucho tacto levante al Spanglish Dad y le adelante la noticia. Yo corrí al baño y me di una buena ducha. Me vestí, respire profundo y me aplique un poco de corrector y perfume. “¡Vamos a entrar a sala de parto linda y perfumada!” me dije. The outcome is unknown, might as well make a graceful entrance. Como fuimos tan responsables y diligentes la admisión fluyo rapidamente and before I knew it estaba en mi cuarto de parto relajada y optimista. Hasta que llego la enfermera and broke the news: ”¡Mamá, rompistes fuente con meconio!” Yikes! ”¿En serio?” Bueno, I can do this, lets breath it and hope for the best. Asi pase las proximas 14 horas en trabajo de parto activo, meaning full blast contractions but no dilation on sight. Y respire, llore, respire un poco mas and then they really broke the news. My unborn baby was under fetal distress due to the slow labor process and heavy presence of meconium. ”¡Mamá, hay que sacar la bebe y es ya, nos vamos al OR!” As in Operating Room, as in my biggest fear. Comenze a llorar, esta vez de sentimiento. Cerré los ojos hasta llegar a la fria sala de operaciones. Alli nos esperaba un pequeno ejército de enfermeras y médicos. The rest of the procedure still a bit blurry to this day, solo recuerdo una enorme manta azul frente a mi, a kind and human anesthesiologist to my left and an shaky, loving Daddy to my right. Before I knew it, la escuche, no la vi, pero la escuche. Y sentí una inmensa felicidad. Y mi vida cambio para siempre en ese instante de escuchar vida. Unos minutos mas tarde la tenia en mis brazos y todo fue perfecto.
The moral of the story: Los happy endings, or beginning los dicta el momento y la circunstancia particular que se nos presente. ¡Claro que no fue el parto natural y hermoso que apredemos a visualizar con la monitriz, pero fue mi parto! Unnecessary bullying comments about what childbirth is or should be is disrespectful. Mas alla de eso, juzgar mi capacidad de crianza basado en la manera que llego mi hija al mundo es un insulto de primera clase. We are grown ups, no prediquemos la moral en onesies! Si queremos criar hijos respetuosos y empáticos comencemos por no criticarnos entre adultos. No brinquemos a conclusiones sin conocer las circunstancias por las cuales otras personas toman desiciones o simple y llanamente pasan por situaciones. Stellar parents are a rear breed y no nacen, se educan, aprenden y enseñan todos los dias.























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